RICARDO PASCOE 1984/01/15

Entre la verdad y la mentira. El Universal. 16 de enero 1984

Entre la verdad y la mentira

Por RICARDO PASCOE PIERCE
En su célebre libro intitulado La Revolución Rusa (Editorial Fontamara, Barcelona, 1975), Andreu Nin analizó con cuidado el proceso de organización obrera y lucha político-policiaca previo al estallido de 1905. Destacó cómo la fuerza policiaca organizó, desde dentro del mismo movimiento obrero y popular, gérmenes de oposición obrera al socialismo, en la forma de partido y como ideología. En 1898, el jefe de la Policía, un tal Trepov, escribió las siguientes líneas reveladoras: "Mientras el revolucionario predica el socialismo puro es fácil combatirlo, valiéndose exclusivamente de medidas represivas; pero cuando comienza a explotar las deficiencias del orden legal existente, las medidas represivas no bastan, y hay que privar inmediatamente de base al revolucionario...". Para tal efecto se organizó un programa de penetración policiaca al movimiento obrero ruso, bajo el nombre de "movimiento obrero policiaco", cuyo dirigente principal fue Sergei Vasilievich Zubátov. Según consta en documentos encontrados en los archivos de la Policía secreta zarista después de la Revolución, Zubátov organizó movimientos tales como la Sociedad de socorros mutuos de los obreros de la producción mecánica, en Moscú y, en Minsk, en el mismo año de 1901, el Partido Obrero Independiente Judío, puesto que Minsk era el centro del movimiento obrero semita. Sin embargo, rápidamente fue evidente que, para ganar adeptos legítimos dentro del movimiento obrero, el llamado movimiento "independiente" tendría que realizar acciones, tales como huelgas y marchas, en defensa de demandas económicas de los obreros. La contradicción entre el intento de ganar adeptos a través de acciones obreras dirigidas por agentes de la Policía, y el proyecto político de fondo de restarle fuerza al movimiento socialista opositor dentro de la clase obrera, no se hizo esperar. En 1903, en Odesa, los llamados independientes organizaron una huelga general, misma que tomó grandes proporciones en toda la región, y salió del control de los dirigentes policiacos. El dirigente máximo del movimiento, Schaiyévich, recibió órdenes de San Petersburgo de poner fin al movimiento, pero no pudo. Fue arrestado, junto con otros dirigentes del movimiento, y desterrado. Zubátov sufrió el mismo destino.
Pero el método se había echado a andar. Zubátov había establecido una relación directa con el cura Gapón, quien, a su vez, y a pesar de no ser directamente un agente de la Policía, tenía toda la intención de demostrar el camino de la lucha economista, contra el de la lucha política y socialista, a la clase obrera rusa. Existió, entonces, una concordancia de intereses entre la Policía y el cura. Sin embargo, en 1905, precisamente el 9 de enero, cuando los obreros de San Petersburgo se dirigían al Palacio de Invierno para entregar una petición al zar, y Gapón iba a la cabeza de la gran manifestación, fueron ametrallados. Como dice Nin: "el 'Domingo sangriento' hizo que la gran masa proletaria rusa perdiese la fe que tenía todavía en el zar y abrazase decididamente la vía revolucionaria".
Este relato histórico, aparentemente inconexo, viene al caso debido a una situación ocurrente en la vida política nacional. En la última semana apareció, en escritorios de trabajadores al servicio del Estado, y en el correo de personalidades de la vida política, social, económica y profesional, un folleto intitulado Una Rosario como la de Popeye, en donde se dedican 79 páginas a enlodar la personalidad y obra de Rosario Ibarra de Piedra y al Partido Revolucionario de los Trabajadores. El texto cuya edición consta de 10,000 ejemplares, estuvo bajo la supervisión de Ediciones Popeye, S.A. (sic), y tiene como autor a un tal Manuel José Parra (alias Vladimir) quien se autoidentifica como miembro del PRT e integrante de la comitiva de Rosario durante la gira de campaña presidencial en 1982. Sin embargo, nadie del PRT lo conoce. Y mucho menos Rosario.
El texto tiene el objetivo de presentar a Rosario como una persona manipulada y manejada por fuerzas oscuras, al igual que el PRT. Las acusaciones, groseras e infundadas, en contra de la personalidad y comportamiento de ambos son de una vulgaridad y estupidez increíbles. Curiosamente, tal y como suele suceder en estos casos, los culpables son Cuba, la Unión Soviética, la CIA, burgueses, pero nunca el gobierno mexicano. Hay personalidades corruptas del Gobierno, pero éste, por su comportamiento descrito en el texto, es libre de toda sospecha. Incluso, se da a entender que lo único moral en todo el cuadro pintado es justamente el Gobierno. El texto, al conocerse, caerá por su propio peso; es un diccionario de trabajo policiaco enfermizo, producto de las imaginaciones que inventaron un verdadero desfile de supuestos sucesos y acontecimientos, situaciones y encuentros, con un solo objetivo: atacar y desprestigiar a lo más firme y sólido de todo el movimiento revolucionario del país, por no decir lo más exitoso en el terreno político y social.
Es evidente que estamos ante un operativo para desprestigiar a una personalidad política del país, Rosario Ibarra de Piedra, y para confundir y dividir, internamente, al PRT. No es la primera vez que esto sucede; pero, en honor a la verdad, nunca se había hecho tan torpemente. Los intentos de dividir al PRT se conocen, incluyendo las tentativas de funcionarios de "gritar", por las buenas, a miembros destacados.
Es útil que se sepa, desde ahora, y a partir de esta tribuna, que los esfuerzos policiacos para descubrir debilidades, divisiones y fracturas internas están destinados al fracaso. Las prácticas y métodos de discusión internas sirven como barrera a los intentos de quienes ven en el PRT el esfuerzo más serio o peligroso por constituir una alternativa revolucionaria para los trabajadores mexicanos.
Históricamente hablando, esta tentativa de penetración policiaco-política "sutil" dentro del movimiento revolucionario está destinado al fracaso. Más terrible será su fracaso cuando, puesto contra la pared, se tenga que definir y distinguir la verdad de la mentira.

El problema crucial del sindicalismo.  El Universal 12 de febrero 1984 

Las recientes elecciones estatales. El Universal. 5 de diciembre 1983

TAG LIST

CTM
FMI
PAN
PND
PPS
PRI
PRT
PSD
PST
SME