Elecciones en Europa
Por RICARDO PASCOE PIERCE
Las recientes elecciones europeas cristalizan muchos de los conflictos y confusiones que azotan al mundo entero. Además, realizadas alrededor de la fecha del centenario del gran pensador Karl Marx, recogen problemas de alternativas, de derecha y de izquierda, ante la crisis económica y de sociedad. Ante la inflación, recesión y desempleo, además de las críticas generales al sistema social imperante en Europa, las elecciones son, necesariamente, un termómetro de lo que el pueblo piensa que debiera hacerse.
En las elecciones hay que distinguir dos tipos de personas: las que votan y las que no votan. En todas las elecciones, el abstencionismo sigue siendo el partido mayoritario con pocas excepciones coyunturales. De la gente que vota, la mayoría votó a favor de gobiernos de derecha. Tanto la elección abrumadora, y sorpresiva, de Kohl en Alemania Occidental, así como la bofetada en serio al Gobierno francés de Mitterrand, propinado a través de elecciones municipales, viene a fortalecer una tendencia de reagrupamiento de gobiernos de derecha, bajo la égida de Margaret Thatcher en Inglaterra, y Ronald Reagan en Estados Unidos, con la novedad de que el gobierno derechista de Japón se mantuvo en el poder, a pesar de serios problemas económicos y escándalos entre altos funcionarios.
En Inglaterra, a pesar de altos índices de desempleo y reducciones de salarios nominales y reales, los conservadores mantienen una alternativa creíble para mucha gente, aun aparte de la victoria político-militar en las Malvinas. La reciente derrota de los laboristas en una elección local demuestra la desintegración del proyecto socialdemócrata en Inglaterra, por lo menos. Michael Foot seguramente renunciará a la dirección del Labour Party, pues su incapacidad para mantener la imagen de alternativa está destrozando internamente al partido. La derecha se fortalece, presentando una alternativa de sufrimiento para una buena causa, mientras la imagen popular de las izquierdas es que se niegan a sacrificarse en aras del bien común.
El fenómeno del avance de la derecha en periodos de crisis debe analizarse con todo cuidado. No sólo puede servir como una cuestión ideológica, sino también de práctica concreta de quienes pretenden ofrecer alternativas.
Mientras la izquierda mantiene un criterio de clase en cuanto a sus demandas, la derecha se da el lujo de presentar alternativas para "todos" los ciudadanos de un país. En efecto, no es una diferencia pequeña; por tanto, resulta que si de alternativas se trata, deben plantearselas con toda amplitud para que la impresión del pueblo no sea de que la izquierda tiene una sola clientela: los trabajadores industriales. Una cosa es la clase que será motor de la revolución socialista, y otra es el problema de quiénes votan, por qué, con base en qué criterios, etc. Claro, no es un asunto de oportunismo; es uno, de ofrecer alternativas reales para los sectores sociales que actúan.
Y todo se relaciona con el centenario de Marx, y el pensamiento marxista. A veces en México, ajenos a ciertos mecanismos de difusión, no nos percatamos del extraordinario daño que ha sido, para la causa del socialismo, tanto los acontecimientos en Polonia así como la invasión soviética en Afganistán. El electorado alemán, por ejemplo, evidentemente reaccionó en contra de los socialdemócratas, y su acercamiento a los soviéticos, por tibio que éste haya sido, y votó en contra.
Es evidente que un giro a la derecha en Europa significa, en términos del desarme, no un alto a ese proceso, sino más bien la búsqueda del desarme "dentro de la fuerza". O sea, sí al desarme, pero asegurando que no ataquen los soviéticos.
Por último, es de señalarse que la alternativa "de sacrificio" no deja de tocar ciertas cuerdas de la ética protestante. Notablemente, por ejemplo, es el hecho de que a pesar de críticas a su política exterior, Reagan ha encontrado relativamente poca resistencia real a su política económica. Hay mucha gente en contra, pero incluso los mismos sindicatos afectados están aceptando reducciones salariales y reajustes de personal. General Motors está violando flagrantemente un acuerdo que tuvo con el sindicato nacional de rama, en materia de recontratación de obreros sin antigüedad...
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Recuadro de Continuación
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...en su acuerdo con Toyota. Sin embargo, el enojo sindical está por aplacarse ante la falta de una respuesta contundente de los mismos trabajadores. Cunde la idea de que una alternativa de restricciones es mejor a una de ampliación del gasto.
El fondo del problema es que la izquierda, a veces confundiéndose con el mismo Estado al cual se opone teóricamente, no ha logrado estructurar una concepción global de Estado socialista, concepción emanada no sólo de los clásicos, sino también de la práctica cotidiana de la sociedad contemporánea, de una estructura social tan compleja y heterogénea y de relaciones económicas mundiales interrelacionadas.
Mientras la URSS sigue siendo uno de los mejores propagandistas en contra del socialismo, el marxismo enfrenta tareas de construcción de la teoría y la práctica. Como lo estamos aprendiendo, no todo fue escrito el siglo pasado.