RICARDO PASCOE 1983/06/26

Las fuerzas se miden. El Universal. 27 de junio 1983

Las fuerzas se miden
Por RICARDO PASCOE PIERCE 
Las clases sociales se miden en nuestro país. Se toman su distancia para reflexionar sobre la otra. Cada clase ha reconocido inevitablemente una verdad: de que su verdad, su interés como clase, su aspiración de clase, entra en franca contradicción con la otra clase.
Indudablemente, el logro más destacado de la Revolución mexicana es el hecho de que, ante la carencia de un proyecto capitalista como clase, el Estado, trabajando sobre condiciones económicas y sociales existentes en nuestro país atrasado, ocupa el lugar de la burguesía nativa.
La burguesía nacional es, por definición y relación, débil pues no tiene un desarrollo autónomo, poderoso frente al capital imperialista. Por contradicción, es una burguesía que ideológicamente busca su independencia, y la rehúsa en la práctica cotidiana de su quehacer económico. La burguesía nacional reclama constantemente que el Estado debe retirarse de la economía nacional, al mismo tiempo que no tiene la menor esperanza de cubrir las tareas que tal retiro significaría. Es una burguesía que vive a la sombra y al amparo del Estado. Entre Estado y burguesía, en los países atrasados, hay, pues, una contradicción de relación: al mismo tiempo que se protegen mutuamente, se rechazan por competidores. Es un rechazo, producto de intereses y especificaciones diferentes dentro de la misma clase dominante, no son contradicciones entre clases.
El Estado mexicano tiene, como su gran virtud frente a otros estados latinoamericanos, en su haber el hecho de incorporar a su dominio amplios sectores de obreros y campesinos. Este dominio ha permitido el desarrollo acelerado de sectores capitalistas, nacionales y extranjeros, pues el nivel de vida de las masas mexicanas es uno de los más bajos en América Latina.
La crisis económica y política ha obligado al Estado a cambiar sus formas específicas de práctica política, cambio que no es superficial, pues desenmascara el verdadero carácter del Estado ante las masas.
La ola de huelgas contiene el germen de esta desmitificación del Estado, desmitificación que es el inicio de una ruptura ideológica y política entre proletariado y burguesía. Esta ruptura es la condición previa necesaria para la defensa de los intereses verdaderos de los trabajadores.
Los intentos de alternativa para los trabajadores es la ventaja de tener, de su lado, la historia y el tiempo. La Asamblea Obrera, Campesina y Popular, realizada el sábado 25 de junio, tiene justamente esa ventaja.
Frente al desarrollo capitalista deformado que sufre nuestro país, el proletariado, y sus destacamentos más avanzados, han expresados en dicha asamblea la necesidad de crear las condiciones para avanzar en la autoorganización de los trabajadores. Nada está dicho aún, ni definido, en cuanto al resultado de este monumental enfrentamiento histórico entre los dos proyectos de clase para el país.
Las fuerzas se están midiendo.
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Recuadro de Continuación
Las fuerzas se miden(CONTINÚA DE LA PÁGINA 4)
...pesina y Popular, realizada el sábado 25 de junio, tiene justamente esa ventaja.
Frente al desarrollo capitalista deformado que sufre nuestro país, el proletariado, y sus destacamentos más avanzados, han expresado en dicha asamblea la necesidad de crear las condiciones para avanzar en la autoorganización de los trabajadores. Nada está dicho aún, ni definido, en cuanto al resultado de este monumental enfrentamiento histórico entre los dos proyectos de clase para el país.
Las fuerzas se están midiendo.
 

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